La columna cervical, situada en el cuello, desempeña un papel fundamental en el equilibrio, la movilidad y la protección de estructuras neurológicas esenciales. Debido a su constante actividad y a las cargas que soporta a diario, es una zona especialmente vulnerable a sobrecargas, traumatismos y procesos degenerativos que pueden repercutir de forma importante en la calidad de vida.
En mis consultas abordo el estudio y tratamiento individualizado de las patologías cervicales más frecuentes, con el objetivo de reducir el dolor, mejorar la movilidad y evitar nuevas recaídas. Entre los diagnósticos que trato con mayor frecuencia se encuentran la artrosis uncovertebral o facetaria, la cervicalgia mecánica, la hernia discal cervical, el latigazo cervical, la radiculopatía cervical y el síndrome miofascial cervical, entre otros.
El abordaje terapéutico es integral y orientado a la causa del problema, no únicamente al alivio sintomático. Tras una valoración médica exhaustiva y un seguimiento personalizado, acompaño a cada paciente en su proceso de recuperación para facilitar una vuelta segura y progresiva a sus actividades cotidianas.
Si presentas dolor cervical o has sido diagnosticado de alguna de estas patologías, puedo orientarte hacia la opción terapéutica más adecuada para tu caso.